¿HABRÁ ESCUELAS EN EL FUTURO?

26 Noviembre 2020

  1. El centro educativo tiene funciones importantes que vale la pena preservar


Autor: Leda Muñoz García, Directora Ejecutiva de la Fundación Omar Dengo

Publicado: El Financiero


Me han preguntado varias veces cómo serán las aulas en el futuro.


Algunos argumentan que no habrá escuelas, que la educación será virtual, con una amplia presencia de robots y otras tecnologías inteligentes. Ciertamente el cierre de los centros educativos por la pandemia ha dado espacio para imaginarse un escenario como este.

En la historia de la educación, conforme más estudiantes se incorporaban como parte de las políticas de universalizar su acceso, esta se fue organizando alrededor de un modelo similar al de una fábrica: horarios rígidos, compartimentos definidos por asignaturas y por niveles, edades homogéneas en cada nivel, pruebas estandarizadas, libros de texto de uso masivo, el docente al frente de la clase, los estudiantes uniformados, sentados en fila tomando nota en silencio.Actualmente la bulla en una escuela prácticamente solo llega con el recreo, cuando a los niños se les da libertad de expresarse libremente por un ratito.


Imaginando el futuro, el centro educativo tiene funciones importantes que vale la pena preservar, aunque sin duda habría que mejor atender varias de ellas.


A lo largo de la evolución de la humanidad, una escuela fundamental ha sido la que surge espontáneamente entre pares: aprender de y con otros niños seguirá teniendo un enorme valor.


Vista como un espacio físico deberá ofrecer cosas valiosas y significativas que no brinda una clase virtual o un maestro-robot personal. Tendría que ser un sitio especialmente diseñado para propiciar el aprendizaje y estimular la creatividad y la exploración curiosa.


Un lugar para que los estudiantes se sientan seguros y apoyados, pero libres para ser niños. En donde puedan conocer e interactuar con otros niños, similares y distintos, y ampliar a través de esta interacción su visión de comunidad y país. Pero sobre todo, un sitio donde sean más importante sus preguntas que sus respuestas. Sería un lugar para observar, hacer, construir, colaborar, equivocarse, reír, ensuciarse. Seguramente habría abundante bulla y actividad.


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